jueves, 16 de mayo de 2013

Valorar


No llores por quien no merece tus lágrimas
y el que lo merece no te hará llorar,
el que te ama de verdad
nunca hará que tú derrames una lágrima
al contrario él te hará reír
para que te sientas feliz con él,
es mejor ser feliz y dar una oportunidad
a las personas que en verdad te quieren
y que no te harían sufrir.

Si algún día te enamoras de alguien
fíjate que esa persona te quiera por lo que tú eres
y no por lo que tienes, no importa la clase social
lo que importa es lo que hay en el corazón.
No basta con tan solo decir te quiero
sino que a que demostrarlo y no decirlo
simplemente porque se les ocurre,
hay que saber valorar a las personas que nos quieren
porque si no esa persona
se alejara de nosotros sin darnos cuenta.
Ha que valorar para ser valorado.

TOMADO DE LA RED

sábado, 17 de noviembre de 2012

No te rindas!!


Cuando de pronto todo parece complicarse,
y sientas que las fuerzas faltan,
es cuando menos debes rendirte,
es el momento preciso de redoblar la lucha,
vencer los obstáculos y salir avante.
Nadie dijo que la vida es fácil,
que era un camino de pétalos de rosa,
que solo serian días de sol;
la vida también es espinas y días grises.
Pero no te compliques,
a cada dificultad encuéntrale la oportunidad de crecer,
a cada error la enseñanza,
a cada caída la fortaleza...
y que nada te detenga.
Debes saber que para conocer la verdadera felicidad,
es preciso conocer la tristeza y el dolor.
No hay mejor éxito que el que se obtiene
después de ardua lucha y sacrificio.

Autor desconocido

lunes, 2 de abril de 2012

Todo tiene una razón de ser

Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así, para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar. 
Tú no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellas, sabes y comprendes que afectarán tu vida de una manera profunda. 
Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca habrías realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte... Enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma. 

Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón. 

La gente que conoces afecta tu vida; las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres. 

Inclusive se puede aprender de las malas experiencias. 

Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas. 

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, le das las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de dar confianza y de tener más cuidado de a quien le abres tu corazón. 

Si alguien te ama, ámalo tu también no porque él o ella te ame, sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. 

Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo lo que puedas, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento. 

Entabla una conversación con gente con quien no hayas dialogado nunca, escúchalos y presta atención. 

Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto.

Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo; si no crees en ti mismo nadie más lo hará tampoco. 

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela... No olvides que Dios tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y debemos aprender a descubrirlo.
Autor desconocido